Dehesa de Valgrande. Pastos y fieras

Sacamos este tema, porque pese a que tratará de unos asuntos de un ayuntamiento en particular, es un ejemplo claro de lucha por los aprovechamientos vecinales durante muchos años y en muchos concejos asturianos.

Leer estos asuntos legales para el común de los mortales es complicado y en este artículo intentaremos ser breves, por lo que pedimos disculpas si algunos hilos de la historia quedan poco desarrollados. Al final del artículo os dejamos la lista de lecturas para ampliar información sobre el asunto.

Cuando leáis estos textos, os llamará la atención que en las disputas algunas veces los usos y costumbres inmemoriables son intocables y cómo en otro casos los usos y costumbres antiguos son considerados contrarios al derecho actual y por tanto eliminables. Esto ya… pues empezamos:

VISTAZO ATRÁS

Situación de la Dehesa de Valgrande: Año de 1304, el Rey de Castilla otorga al Regimiento de Pavayás y Huerma (que es como se llamaba entonces a Lena y cuando aún no se había separado de Mieres) una Carta Regia en la que cede en enfiteusis todos los “realengos y cilleros” de la Corona para el aprovechamiento de los Vecinos de la Dehesa de Valgrande. A cambio, Lena, debía pagar 900 maravedíes al año.

Con esta cesión, la Corona pretendía que se poblaran esos montes zona de tránsito entre Asturias y León, favoreciendo una población estable que diera refugio y evitara la proliferación de fieras salvajes (así tal cual).

Durante años y varios reyes, pues se fueron ampliando concesiones por un lado, también se priva a Arbás de Derechos sobre la Dehesa y hasta se amplía un canon por cada 15 años de 1124 maravedíes además de los 900 del contrato inicial.

ESTADO DE SHOCK: DIVISIÓN Y LA AMENAZA DE DESAMORTIZACIONES

En 1837, como si la cosa no fuera realmente a tener consecuencias, los concejos de Lena y Mieres se separan. Quedando los vecinos de ambos concejos pastando por la Dehesa sin ninguna base legal que controlara el asuntillo.

La desamortización de 1855-1856, pone a los pastos en peligro y los concejos de Lena y Mieres luchan por exceptuar sus pastos de la venta. El Gobernador dice esto, dice aquello y total que solicita que cada concejo presente por separado su solicitud.

Lena entonces, presenta la solicitud de exención a la venta de 22 parcelas de la Dehesa, exponiendo que son aprovechados general, libre y gratuitamente por sus vecinos. El Gobierno dice OK.

Un rifirrafe encontraron con los pastos de La Ballota y Agueria, dado que los habían tenido en arrendamiento para algunos pastores trashumantes, pero aún así lograron Dictamen favorable no sin advertencia de olvidarse de arrendar.

Esto pasó y se concluyó en la Orden de 1837, sin que Mieres recurriera la sentencia que otorgaba el aprovechamiento de esos pastos a los vecinos de Ayuntamiento de Lena.

PLEITOS HASTA LA ACTUALIDAD

Desde ese año, se prohibieron ganados extraños a los lenenses en la Dehesa y los ganaderos mierenses perdieron sus cabañas.

Los pleitos se sucedieron con alegaciones de unos, otros, peritos de ambas partes, peritos terceros, intentos de negociación (Mieres intentó llegar al acuerdo de pagar la línea del Vasco de Ujo a Pola de Lena a cambio de mantener sus pastos). Pero todo quedó tal cual. La Dehesa de Valgrande, para uso y disfrute de los vecinos de Lena.

Para los vecinos, disponer de todos esos pastos de puerto, casi les hace perder las Morteras de Tuiza, estos pastos de propiedad mixta privado-comunal que según ordenanza debían abrirse los 10 de agosto, tras acotarse el 1 de abril de cada año. Probablemente al caer en desuso por la disponibilidad de los otros pastos, derivó en que no se cumplieran estas órdenes y el Ayuntamiento decidiera tirar los cierres. Esta jugada le salió mal al Ayuntamiento, que tuvo las de perder, dado que esas propiedades privadas y registradas eran ya intocables para él.

Todos estos asuntos, aunque parezcan literatura, son de rabiosa actualidad y en los peritajes sobre disputas u otros asuntos judiciales son fundamentales. Desde AmbientalGFM animamos a los profesionales de los montes a estudiar estos casos, para lograr un mayor conocimiento del medio en que nos hallamos.

Biblografía:

  • Revista Esquisa, nº3 de Enero de 1981 y nº4 de Marzo de 1981. Artículo de Enrique F. Lobo
  • Revista Ería, 1988. Organización del Espacio Histórico de Asturias. Fermín R. Gutierrez
  • Imprenta La Cruz, Oviedo. 1907. Los Pastos de la Dehesa de Valgrande. Pleito entre Lena y Mieres

FINCAS MANIFIESTAMENTE MEJORABLES

Antecedentes

La Ley 34/1979, de 16 de noviembre, sobre fincas manifiestamente mejorables, desde su publicación en 1980 y puesta en marcha.

Como era de esperar, por el aquel entonces, los primeros expedientes de esta naturaleza se centraron en Andalucía y en Extremadura. De los expedientes iniciados por denuncia, que sumaban en total 215, sólo se iniciaron 26 y aceptados finalmente 15. De los expedientes iniciados de oficio, 1.217, se iniciaron tan solo 212 y aprobaron 91.

Estado de la aplicación de la Ley

En el entramado de las competencias autonómicas, los expedientes de declaración de fincas manifiestamente mejorables, se realizan por Decreto del Consejo de Gobierno. Siempre implicando el incumplimiento de la función social de la tierra, el interés social de la mejora del inmueble a efectos de expropiación  y la necesidad de ocupación del mismo (como requisito imprescindible del procedimiento expropiatorio).

La expropiación de fincas

Únicamente procede si existen graves motivos de alcance económico y social, debidamente motivado en el expediente de abandono total de la explotación.

  1. En tanto el titular de la explotación se correspondiera con el propietario de la misma, la expropiación supone un arrendamiento forzoso de la misma al órgano competente de la administración autonómica por un plazo legalmente establecido. Pidiendo la misma subarrendarla en los términos que dictan las leyes que lo regulan.
  2. En el caso de que las figuras de titular de explotación y propietario no coincidan, se ofrece a este último la opción de llevar la explotación él mismo. Si no fuera de su interés puede venderla o bien a la comunidad autónoma (quedando incorporada al Banco de Tierras) o a un tercero (siempre profesional agrario)
  3. La ley prevé que las explotaciones con carácter histórico, se rijan por lo dispuesto en la Ley de Arrendamientos Rústicos.
Actualidad

La escasez de los expedientes de esta naturaleza, ya lleva a pensar de su escaso éxito. No obstante, sigue en los papeles legales vigente e incorporada en la regulación autonómica de la misma materia.

Desde sus orígenes, parece que no fue aceptada por los distintos profesionales de la misma manera. Algunos técnicos calificaron la ley como simple corregidora de los defectos sustanciales de viabilidad económica de las fincas, pero no como un instrumento para alterar el régimen de propiedad de la tierra.

Es interesante cómo a medida que transcurre el tiempo desde la aprobación de esta Ley, se han ido incorporando a nuestro sistema legal otras iniciativas. Nacen del mismo pensamiento de lucha contra el abandono de tierras, pero con otras perspectivas, procurando aumentar la viabilidad técnica y económica de las fincas y modernizando los sistemas.

Así las medidas de concentración parcelaria, los planes de mejora de explotaciones o la ley de modernización de explotaciones agrarias, entre otros ejemplos, acuden a la llamada de la reconversión de fincas.

Desde AmbientalGFM animamos a los propietarios que hayan perdido el interés por sus fincas, bien por existencia de pérdidas económicas, daños naturales o falta de motivación  a hacer estudios que puedan volver a poner en marcha el vigor productivo y ecológico de sus terrenos.

Riesgo de aludes

fase previa

Antes de practicar una actividad en la montaña nevada, debemos prever el riesgo de aludes con la mayor anticipación posible. Es cierto que no solo vale con estudiar a priori  los mapas en relieve y que un examen del estado de la nieve depende de muchos factores puntuales: hora, temperatura, climatología, etc.  De momento, vamos a trabajar este tema desde la anticipación que ayudaría a que nuestro proyecto o actividad tenga el rigor de seguridad que queremos.

en marcha

Cuando nos disponemos a realizar algún trabajo: ya sea un guía que ofrece una ruta invernal, grupos de montaña que organizan actividades, o asociaciones o federaciones que realizan campeonatos… es de suma necesidad que el trazado de los recorridos sea objeto de riguroso estudio.

Así encontramos una buena herramienta en el análisis de riesgo de aludes que el equipo de Ångström Ingeniería ha hecho, visible en una colección de mapas temáticos para la práctica de actividades en el Parque Natural de las  Ubiñas-La Mesa.

CONOCIMIENTO

El comportamiento de los aludes puede ser cambiante, pero hay elementos que nos pueden ayudar a predecirlos, o al menos, a marcar determinadas zonas como de riesgo y a las que prestar mayor atención.

Imagen de AvOMap

Una de las mejores herramientas que tenemos es la acumulación de conocimiento por parte de los usuarios de la montaña. Gracias a la aplicación AvOMap y a la colaboración de los anteriores, se puede lograr un, muy útil,  banco de datos de riesgo de aludes.

 

El equipo de AmbientalGFM, trabaja con estos medios y ofrece entre sus servicios, el estudio de riesgos de aludes para la práctica de las diferentes actividades.

Estudios previos

La evaluación ambiental, puede ser o no obligatoria, pero su  “no obligatoriedad” no quita que sea una buena herramienta con la que avalar que nuestros propósitos no riñen con la política ambiental que protege nuestro entorno.

Llevar a cabo determinadas acciones de limpieza de montes o tratamientos   que requieran la eliminación de cubierta vegetal, no puede acometerse sin haber hecho una evaluación ambiental, un  reconocimiento de las especies, que siendo vulnerables o amparadas por alguna figura de protección, pueblan la zona de trabajo.

No siempre es fácil calcular el alcance negativo que nuestras actividades diarias,  deportivas o laborales  pueden  tener sobre organismos frágiles o su hábitat.

Por ello, desde Ambiental GFM estudiamos con el rigor necesario  la protección de las especies y los hábitats donde se quiera acometer la actividad y ofrecemos soluciones para que puedan llevar a cabo las operaciones necesarias  sin poner en peligro a ninguna especie ni hábitat.

Pinguicula grandiflora

Grasilla o tiraña. Planta insectívora. Se encuentran el taludes húmedos y zonas encharcadas. Ejemplar en Asturias (900m de altitud). En algunas regiones se encuentra protegida.
Carlina acaulis
Eguzkilore o flor del sol. Ejemplar fotografiado en Pirineos (1000m de altitud). En algunas zonas está protegido.
Ursus arctos
Oso pardo. Huellas localizadas en el Macizo de Ubiña (750m de altitud). La protección se extiende sobre la propia especie y el conjunto de flora que le suministra alimentación.

Linaria supina subsp. maritima
Mosquita dorada. Ejemplar fotografiado en el litoral Asturiano. Su protección se encuentra regulada en el Catálogo de Flora protegida del Principado de Asturias.

 

Propietarios Públicos

Es posible que el propietario público de un monte pueda encontrar dificultades, primero para entender las limitaciones y segundo para ejecutar diferentes actuaciones de su interés.

Extracto de la Ley de Montes 43/2003, de 21 de noviembre:

Art 11.2:

1. Por razón de su titularidad los montes pueden ser públicos o privados.

2. Son montes públicos los pertenecientes al Estado, a las comunidades autónomas, a las entidades locales y a otras entidades de derecho público.

3. Son montes privados los pertenecientes a personas físicas o jurídicas de derecho privado, ya sea individualmente o en régimen de copropiedad.

etc…. muchas más cosas

Comentario

La Ley no ahonda mucho más en las complejidades de titularidad/gestión/aprovechamiento. Pero no hay más que acudir al análisis de Derechos Civiles y Consuetudinarios para encontrar diferentes situaciones que ayuden a completar las clasificaciones:

Cuando observamos una finca, podemos encontrar muchas variables: monte público con aprovechamiento común, monte común con aprovechamientos privados, monte privado con protección pública, monte privado con aprovechamiento privado con cargas … y aquí las cargas… pueden ser de una variedad y complejidad pasmosa.

No es mi objetivo ahondar en la variedad de propiedades, pero sí que encauza el problema de gestión pública que quiero comentar.

Es tan concreto, como repetido, que la gestión de los montes comunes con un aprovechamiento de los vecinos para leñas y pastos no es suficiente para la gestión del monte y cada vez es menor. En su momento estarían los montes en perfecto estado de mantenimiento gracias a estas prácticas (de hecho, hay evidencias de ello). Pero en la actualidad este modelo viene siendo escaso  para la conservación y protección.

Pues bien, si un Ayuntamiento titular de un amplio monte común, a la hora de acometer alguna nueva acción como la subasta de madera de ese monte (siempre como beneficiario el común de los vecinos a los que corresponde el aprovechamiento) puede encontrar determinadas situaciones que hay que estudiar y conocer: como es el caso de que existan árboles privados (DºPoznera) o especies de protección especial.

Objetivo: Colaborar con las entidades municipales y buscar las claves para que cada ayuntamiento tenga un verdadero inventario de sus bienes patrimoniales y comunes, con información completa sobre sus posibilidades o situaciones críticas.

Propietario Particular

Antes de hablar de la problemática que quiero comentar sobre el propietario particular, debo excusarme por dejar de lado  las cuestiones de ineficiencia por las que, cuando queremos consultar los Registros de Propiedad y mapas catastrales no coinciden idealmente entre ellos y que algunas veces tiene poca coincidencia sobre el suelo natural .

Y es en este apetito de concordancia entre Registros y Catastro donde perdemos la primera línea de visibilidad: que es que tiene que haber concordancia entre el propietario y el montante de  propiedad que cree suya o que desconoce que posee.

A lo que quiero referirme en este momento es a ese bloque de propietarios de montes (públicos y privados) que tienen un desconocimiento mayor o menor de sus propiedades, dónde se localizan o qué usos pueden darles entre cientos de dudas que surgen cuando quieren transmitirlos.

A menudo se encuentran personas que aseguran tener montes o parcelas pero desconocen dónde se encuentran, otros que tienen las escrituras de los mismos pero la descripción de los límites es confusa e incluso casos de personas que realizan aprovechamientos de parcelas y que descubren por asombro que no son suyas.

Que el propietario desconozca que posee determinadas propiedades forestales, que no sepa dónde están o qué hacer con ellas es una traba gigante a la gestión de los montes que la Ley impone a sus titulares, es una traba para la seguridad jurídica de los Registros y un desencadenante de falta de conservación y consecuencias medioambientales negativas.

En Ambiental GFM, es uno de los principales servicios que se ofrecen: la localización y deslinde de propiedades para su posterior Registro. En pro del conocimiento y la información a los titulares particulares.