Tu nuevo vecino

Las poblaciones de jabalíes, como muchas otras especies salvajes, han sufrido en los últimos años crecimientos poblacionales a una gran velocidad. Ante la competencia por los recursos se dirigen a nuevos lugares que antes ignoraban: las ciudades.

La concentración de jabalíes ha generado gran preocupación en lo últimos meses ya que cada vez es más habitual ver pasear por zona urbana a esta especie de animales que cada noche hace de la ciudad su “restaurante” particular.

Hembra con dos rayones

¿Por qué?

Hay diversas causas, aunque la principal es simple: el jabalí es un animal que puede comer prácticamente de todo y los contenedores en la calle se convirtieron en la alimentación más rápida y sencilla para ellos. Dado que no es un animal temeroso del ser humano, las familias de suídos se han convertido en el nuevo vecino a tener en cuenta en el interfaz urbano-forestal de las poblaciones.

La sequía, los incendios, el abandono del medio rural, el aumento del arbolado y la cada vez más inidentificable frontera entre lo rural y lo urbano provocan que estos animales busquen alimento fuera de su hábitat natural.

Opiniones sobre posibles soluciones

Rubén Pérez, de la asociación animalista Libera!, considera «la presión de la caza» como principal motivación para que los animales salvajes se acerquen a entornos urbanos. También señala «que hay menos de qué alimentarse y menos depredadores» para controlar el sistema. Aún así, defiende la utilización de «métodos no letales», porque las batidas «ni son éticas ni funcionan».

No son de la misma opinión en la Federación de Caza de Orense. Su presidente, Antonio García, cree que los animales se acercan con más asiduidad a zonas urbanas «para buscar refugio y comida» y señala la sequía como una de las causas. «El jabalí busca la humedad que ya no hay en los montes y por eso se acerca a los jardines humanos, porque el riego hace que la tierra esté más blanda», señala García. Defiende las batidas como solución, y admite «que quizá no se hagan las suficientes». «Si eliminan la caza, ¿quién pararía a los animales que bajan a las ciudades?».

¿Crece el problema?

La respuesta es clara, SÍ, y por varios motivos: Hay una mala conducta del ciudadano, porque les resulta “gracioso” tener especies salvajes cerca, les dan de comer causando que los jabalíes se asienten cada vez más en zonas urbanas, con las consecuencias que eso acarrea.

Otro punto clave es la urbanización de zonas rurales. Las ciudades cada día crecen más y las constructoras se ven “obligadas” a comprar terreno nuevo cerca de las ciudades para edificar, con la consecuencia de que especies cinegéticas se queden sin su lugar para vivir y se vean obligadas a buscar alimento en su nuevo hábitat natural.

Recomendaciones de cómo actuar ante la presencia de algún animal cinegético

  1. No acercarse en ningún caso ya que son animales que no están acostumbrados a la presencia humana y pueden sentirse atacados.
  2. Avisar a la policía de la presencia de esos animales indicando el lugar exacto donde se encuentran para que ellos tomen las medidas necesarias de protección.
  3. Si vas en el coche por zonas donde aparecen en la carretera las señales indicativas de animales salvajes reduce la velocidad y pon en alerta tus sentidos para evitar accidentes. Nota: Desde hace unos años los seguros de los cotos no se hacen cargo de este tipo de accidentes ya que se considera que está suficientemente señalizado la zona por donde hay presencia de este tipo de animales. Consejo: si transitas por zonas rurales añade a tu seguro de automóvil la cláusula de animales cinegéticos.

Autor: Marta Sánchez Fernández

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