FINCAS MANIFIESTAMENTE MEJORABLES

Antecedentes

La Ley 34/1979, de 16 de noviembre, sobre fincas manifiestamente mejorables, desde su publicación en 1980 y puesta en marcha.

Como era de esperar, por el aquel entonces, los primeros expedientes de esta naturaleza se centraron en Andalucía y en Extremadura. De los expedientes iniciados por denuncia, que sumaban en total 215, sólo se iniciaron 26 y aceptados finalmente 15. De los expedientes iniciados de oficio, 1.217, se iniciaron tan solo 212 y aprobaron 91.

Estado de la aplicación de la Ley

En el entramado de las competencias autonómicas, los expedientes de declaración de fincas manifiestamente mejorables, se realizan por Decreto del Consejo de Gobierno. Siempre implicando el incumplimiento de la función social de la tierra, el interés social de la mejora del inmueble a efectos de expropiación  y la necesidad de ocupación del mismo (como requisito imprescindible del procedimiento expropiatorio).

La expropiación de fincas

Únicamente procede si existen graves motivos de alcance económico y social, debidamente motivado en el expediente de abandono total de la explotación.

  1. En tanto el titular de la explotación se correspondiera con el propietario de la misma, la expropiación supone un arrendamiento forzoso de la misma al órgano competente de la administración autonómica por un plazo legalmente establecido. Pidiendo la misma subarrendarla en los términos que dictan las leyes que lo regulan.
  2. En el caso de que las figuras de titular de explotación y propietario no coincidan, se ofrece a este último la opción de llevar la explotación él mismo. Si no fuera de su interés puede venderla o bien a la comunidad autónoma (quedando incorporada al Banco de Tierras) o a un tercero (siempre profesional agrario)
  3. La ley prevé que las explotaciones con carácter histórico, se rijan por lo dispuesto en la Ley de Arrendamientos Rústicos.
Actualidad

La escasez de los expedientes de esta naturaleza, ya lleva a pensar de su escaso éxito. No obstante, sigue en los papeles legales vigente e incorporada en la regulación autonómica de la misma materia.

Desde sus orígenes, parece que no fue aceptada por los distintos profesionales de la misma manera. Algunos técnicos calificaron la ley como simple corregidora de los defectos sustanciales de viabilidad económica de las fincas, pero no como un instrumento para alterar el régimen de propiedad de la tierra.

Es interesante cómo a medida que transcurre el tiempo desde la aprobación de esta Ley, se han ido incorporando a nuestro sistema legal otras iniciativas. Nacen del mismo pensamiento de lucha contra el abandono de tierras, pero con otras perspectivas, procurando aumentar la viabilidad técnica y económica de las fincas y modernizando los sistemas.

Así las medidas de concentración parcelaria, los planes de mejora de explotaciones o la ley de modernización de explotaciones agrarias, entre otros ejemplos, acuden a la llamada de la reconversión de fincas.

Desde AmbientalGFM animamos a los propietarios que hayan perdido el interés por sus fincas, bien por existencia de pérdidas económicas, daños naturales o falta de motivación  a hacer estudios que puedan volver a poner en marcha el vigor productivo y ecológico de sus terrenos.

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